Con que Gallardón no iba a ser presidente...
Momento sublime. Después de estar durante años repitiendo que Alberto Ruiz-Gallardón y sus extrañas disensiones con su propio partido olían a podrido, y que todo parecía indicar que era un candidato a ocupar el sillón presidencial en unos años, mira tú por donde que El País confirma esta "disparatada" teoría.Después de leer este genial artículo de Carlos E. Cué no tengo mucho que añadir sobre las oportunidades del alcalde madrileño. Si Rajoy palma (y tiene muchas papeletas si el presidente Zapatero se aplica en este próximo año), es un tanto inaudito que Esperanza Aguirre sea la aspirante clara a la presidencia por el PP dentro de un partido claramente machista (ni siquiera el PSOE o IU han presentado todavía a una mujer como cabeza de lista a las elecciones estatales). Además, Gallardón tiene con mucho más fuerza que Aguirre para captar a todos esos indecisos que decantan el número de escaños en una u otra dirección, e incluso para capturar las mentes de todos esos jóvenes "apolíticos" y gilipollas que no comprenden que sin ideas políticas se nos va a acabar merendando la cara guapa de turno.
Apuesto por Gallardón. Quizá me equivoque pero todo parece indicar que va a ser el próximo presidente popular en el Gobierno. Por un lado durante años se ha esforzado (¿una conspiración calculada?) por desmarcarse de la línea dura de su partido, y a menudo ha aparecido en los medios de comunicación como un indisciplinado disidente criticado por la gente de su partido precisamente por preocuparse por los ciudadanos. Evidentemente no comparto esta opinión. Considero que alrededor de Gallardón se ha estado gestando un plan alternativo incluso antes de que se marchase Aznar. Gallardón era una posibilidad que había que tener en cuenta en caso de que la línea del PP cayese en picado, como parece estar ocurriendo. De este modo los populares podrían remontar el vuelo y retomar el poder perdido con un líder carismático (y Gallardón lo es más que Zapatero, Llamazares o el propio Rajoy).
Y aquí está el problema, en que el PP ha conseguido crear a través de los medios de comunicación la falsa imagen de que Gallardón, pese a los líos de la M-30 (curioso vídeo aquí), es un líder al que merece la pena seguir y que no es tan irracional y soplagaitas como sus congéneres Acebes o Zaplana. Pero no deja de ser un hombre de derechas, un político neoliberal y un capullo integral, cosas que hay que tener en cuenta en el futuro próximo, cuando llegue el momento de echar la papeleta y su imagen destaque por encima de la de otros candidatos.
Hay que admitir que han jugado bien esta baza. A ver cómo les sale.
FOTO: www.elpais.es

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