Periodistas
Gilipollas: es el prototipo de periodista cargante. Suele hablar más de la cuenta y resultar una persona infumable. Por alguna razón incomprensible continúa manteniéndose en su puesto de trabajo y nadie decide despedirle con una buena patada en el culo. Suele creerse gracioso, popular y combativo. Pero lo cierto es que merece la muerte.
Sobrao: aunque tenga una vida laboral inexistente siempre es el mejor. Normalmente lo sabe absolutamente todo, aunque confunda un bolígrafo con un lápiz. Tiene ideas maravillosas para cambiar su medio. El problema es que todas esas ideas son un maldito truño que, en ocasiones, resulta hasta ofensivo. Otro que merece la muerte.
Jefecillo: no es ni jefe, pese a lo que su nombre parezca indicar, pero está deseando mandar y serlo, aunque normalmente sus dotes para el mando sólo existen en su universo de fantasía. Seguro de sí, vaga por el mundo tocando las pelotas. Se le da muy bien detectar errores ajenos y manifestar a voz en grito que manda él cuando no hay ningún jefe de verdad delante.
Japi: los felices son un asco. Creen que el mundo es de color de rosa y que la objetividad es una verdad absoluta. Objetivos son los objetos, como dice Federico Luppi. Además resultan sumamente cargantes.
Buena gente: su denominación lo dice todo.
Loco: es una de mis variantes predilectas. Vive al límite, está zumbadísimo y, si encima es de género femenino, tiene un atractivo salvaje que es mejor no tratar de conseguir (las consecuencias pueden ser terribles). Utiliza sus propias reglas y funciona de puta madre.
Auténtico: éste es un modelo a un paso de la extinción. Culto, inteligente, libre... Un personaje que por lo general suele engañar. Le ves por la calle y dices, ahí va un tipo. O ni siquiera te das cuenta. Y luego ese tipo es Dios.
Dios: el auténtico crack. Lo tiene todo para ser un ser superior del periodismo. Talento, carisma, cultura, inteligencia, valor, mala hostia, sangre en las venas, idealismo... Suele follar muchísimo y es el ejemplo a seguir por los auténticos que pueblan este mundo.
Mindundi: no se sabe muy bien por qué demonios entró en el gremio. El caso es que allí está. Se dedica a vivir sin vivir, hasta que de pronto un día deja de hacerlo. Por alguna extraña razón su careto suele ser el de alguien apalizable.
Diva: zorrón verbenero.
Por el momento vale con estas categorías. Ahora me voy a reflexionar sobre políticos arcaicos.
Sobrao: aunque tenga una vida laboral inexistente siempre es el mejor. Normalmente lo sabe absolutamente todo, aunque confunda un bolígrafo con un lápiz. Tiene ideas maravillosas para cambiar su medio. El problema es que todas esas ideas son un maldito truño que, en ocasiones, resulta hasta ofensivo. Otro que merece la muerte.
Jefecillo: no es ni jefe, pese a lo que su nombre parezca indicar, pero está deseando mandar y serlo, aunque normalmente sus dotes para el mando sólo existen en su universo de fantasía. Seguro de sí, vaga por el mundo tocando las pelotas. Se le da muy bien detectar errores ajenos y manifestar a voz en grito que manda él cuando no hay ningún jefe de verdad delante.
Japi: los felices son un asco. Creen que el mundo es de color de rosa y que la objetividad es una verdad absoluta. Objetivos son los objetos, como dice Federico Luppi. Además resultan sumamente cargantes.
Buena gente: su denominación lo dice todo.
Loco: es una de mis variantes predilectas. Vive al límite, está zumbadísimo y, si encima es de género femenino, tiene un atractivo salvaje que es mejor no tratar de conseguir (las consecuencias pueden ser terribles). Utiliza sus propias reglas y funciona de puta madre.
Auténtico: éste es un modelo a un paso de la extinción. Culto, inteligente, libre... Un personaje que por lo general suele engañar. Le ves por la calle y dices, ahí va un tipo. O ni siquiera te das cuenta. Y luego ese tipo es Dios.
Dios: el auténtico crack. Lo tiene todo para ser un ser superior del periodismo. Talento, carisma, cultura, inteligencia, valor, mala hostia, sangre en las venas, idealismo... Suele follar muchísimo y es el ejemplo a seguir por los auténticos que pueblan este mundo.
Mindundi: no se sabe muy bien por qué demonios entró en el gremio. El caso es que allí está. Se dedica a vivir sin vivir, hasta que de pronto un día deja de hacerlo. Por alguna extraña razón su careto suele ser el de alguien apalizable.
Diva: zorrón verbenero.
Por el momento vale con estas categorías. Ahora me voy a reflexionar sobre políticos arcaicos.
Etiquetas: Reflexiones

5 comentarios:
Jo-der.
Nos hemos levantado estalinistas-polpotistas esta mañana, ¿eh?
Lo peor de todo es que esa clasificación es utilizable, con leves matices, en casi cualquier ámbito profesional.
A cuidarse, Buffy the Murcian Slayer!
Joder, Threepwood. La invasión de nuestro hogar ha sido breve, francamente, la familia del colega. Pero yo esta en mi cuarto, parapetado con una Thompson de ésas, apuntando contra la puerta por si acaso aquellos tipos de parla incomprensible penetraban a través de ella...
En cuanto a lo de la clasificación... Es probable, lo que pasa es que en la Tragsa, por ejemplo, en el Ikea, en el burger, en la obra o en los bares esa clasificación no era así. La gente se dividía en los que molaban y los que no. En los que curraban y en los que no. En los amigos y en los que no. Pero no recuerdo que hubiera divas, sobraos ni gentuza vil de esa clase, francamente.
Abrazos. Mañana le veo.
Je, de estas categorías conozco yo a unos cuantos... lo que más abundan son los gilipollas, yo creo. Será porque es la más extensa y sirve para todos XDDD
Y te ha faltao incompetentes. Que de esos también hay muchos!! XDDD
En fin, seguiré meditando en qué categoría meterme (a ti te tengo bien ubicado :P)
Besos!
eres un AUTÉNTICO ser inclasificable!!!
almu
Virginia Vadillo: los gilipollas abundan en todas partes, francamente. En cuanto a las clasficaciones. A ti paso de clasificarte porque no sería objetivo. Y a mí si no me tuvieras bien ubicado sería un delito. ¿Qué tal Sarita? Dila que la guardo ausencia...
Almu: inclasificable... Me gusta serlo jajaja. besos.
Publicar un comentario en la entrada
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
Enlaces a esta entrada:
Crear un enlace
<< Página principal